miércoles, 20 de octubre de 2010

Ingeniería. ¿Moderna?

Autoras: Adriana de la Nuez Sánchez y Lorenys Gonzales García.

INTRODUCCIÓN

La cultura grecolatina fue la principal fuente de arte y ciencia de su momento. Tanto es así que hoy en día todavía encontramos su influencia en nuestra sociedad.

En el presente trabajo se tocará más específicamente su ingeniería, las soluciones que encontraron para responder a  problemas de la cotidianidad, las innovaciones que hicieron en esta materia y las obras que despuntaron por su ingenio y excelente realización. Caracterizaremos el comportamiento de la ingeniería griega y romana en el desarrollo de su cultura y compararemos dichas culturas. Nuestro principal interés es demostrar como podemos hallar  su legado en Cuba aunque estas civilizaciones nunca tuvieron contacto con nuestra isla.

 

¿Qué es ingeniería?
Según  la Real  Academia  Española, ingeniería es:
1. f. Estudio y aplicación, por especialistas, de las diversas ramas de la tecnología.
2. f. Actividad profesional del ingeniero.

I.                   “DADME UNA PALANCA, UN PUNTO DE APOYO Y MOVERÉ EL MUNDO”
La Antigua Grecia se desarrollo desde el paleolítico, donde se han encontrado las huellas más antiguas de ocupación humana en Grecia, hasta el siglo IV d.C. Esta estaba formada por diversas ciudades-estado y se extendió por la Península Balcánica, las islas del mar Egeo y las costas de la península de Anatolia, en la actual Turquía.

El principal aporte de los griegos a la ingeniería fue el descubrimiento  de que la naturaleza tiene leyes generales que se pueden usar en beneficio del hombre, además de lo que hoy conocemos como geometría euclidiana y su aplicación en la tecnología, ya que en cuanto a ingeniería se dedicaron más a desarrollar ideas ajenas que a crear la suyas propias.

El primer ingeniero griego del que se tiene registro fue Phyteos, constructor del Mausoleo de Halicarnaso en 352 a.C. Entre otros ingenieros famosos encontramos a Dinócrates, que estuvo a cargo del planeamiento de Alejandría; a Sostratus, constructor del faro de esta ciudad, el cual es considerado una de las “Siete Maravillas del Mundo Antiguo”; y a Herón, el inventor de la turbina de vapor. También encontramos al célebre Aristóteles de Estagira, al que se le atribuye la escritura de “Mecánica”, un breve artículo donde se estudian elementos tan fundamentales para la ingeniería, por ejemplo un diagrama donde se muestran tres engranajes lisos, lo que constituye su primera descripción en la historia.

 Pero no se puede negar que el más sobresaliente de los ingenieros de Grecia fue Arquímedes de Siracusa. Este genio fue el creador del “tornillo de Arquímedes” que era un mecanismo con una hoja con forma de tornillo dentro de un cilindro, se hacía girar a mano y era utilizado para elevar agua; la manus ferrea o garra de Arquímedes, con fines bélicos, tenía un brazo semejante al de una grúa del cual colgaba un gancho de metal, este se afianzaba a la proa del barco enemigo dejando entrar el agua por la popa y mediante un sistema de poleas y cadenas lo dejaba caer provocando una escoriación capaz de hundirlo; y el “rayo de calor de Arquímedes”, que consistía en una serie de espejos ustorios que concentraban la luz del sol y la reflejaban en los barcos enemigos con el fin de incendiarlos. También se le ha acreditado a Arquímedes haber aumentado el poder y la precisión de la catapulta, así como haber inventado el odómetro durante la Primera Guerra Púnica,  el que fue descrito como un carro con un mecanismo de engranaje que tiraba una bola en un contenedor después de cada milla recorrida, y de escribir la primera explicación del principio que entra en juego al usar una palanca.

Es de interés mencionar que la topografía fue la primera ciencia aplicada exclusivamente a la ingeniería y la única que se mantuvo así durante los próximos veinte siglos.
No podeos hablar de ingeniería griega sin mencionar su arquitectura. Se caracterizaba por el uso de piedra y mármol perfectamente labrados en forma de sillares; sus cubierta a dos aguas, aunque también utilizaban las cubiertas planas, hechas de madera y tejas; sus columnatas; y el uso de tres órdenes arquitectónicos. En esta rama aplicaron también sus conocimientos científicos. Así la primera referencia que se tiene sobre el metal como elemento constructivo se ve en el portal conocido como Los Propóleos, donde se utiliza el hierro como refuerzo del cielo raso. Otro factor destacado en cuanto a arquitectura es la práctica de contrarrestar las distorsiones ópticas. Mediante el ensanchamiento del centro de las columnas, la inclinación de las líneas verticales y la curvatura del basamento de los templos lograros corregir las distorsiones pertinentes. También son los responsables de la creación del arco falso, las primeras cúpulas, el primer sistema de calefacción y el número áureo y su relación con la arquitectura.

Sorprendente es el trabajo de ingeniería llevado a cabo por Eupalino de Megara en la isla de Samos. Este hombre perforó la colina de Kastro escavando simultáneamente desde los dos extremos hacía el centro con asombrosa exactitud. Gracias a los métodos actuales de medición se ha podido comprobar que solo se desvió medio metro del punto de encuentro.
Finalmente encontramos que los griegos se llevan el mérito por la invención del nivel, le escuadra, la regla, un método para pulir piedras preciosas y la soldadura de hierro, así como la de los molinos de viento y de agua, lo que los hace pioneros en la utilización de tres de los cuatro métodos de propulsión no animal anteriores a la Revolución Industrial.

II.               TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ROMA
Los romanos, responsables de uno de los mayores imperios de la antigüedad encontraron en la ingeniería civil uno de sus pilares básicos. La extensión de sus conquistas demandó una forma rápida de trasladar los ejércitos y para ello se construyeron extensas redes de calzadas que  llegaron a alcanzar los 100 000 km, aproximadamente. Dichas redes viales aumentaban a su vez las relaciones económicas y sociales. La más famosa y, posiblemente, la primera en construirse fue la Vía Appia, en el 312 a.C., una calzada que conectaba Roma con Capua.
Según Vitrubio una calzada ideal debía constar de cuatro capas. Estas capas se adaptarían a las necesidades y los recursos de cada región. El Statumen era la capa formada por piedras gruesas y planas unidas por mortero y arcilla, Rudus a su vez era nivel de piedras más pequeñas y cascajo, el Nucleus la capa de gravilla o mortero que forma una superficie flexible para permitir que se asentaran bien las losas de arriba y el Summum dorsum  consistía en losas de gran tamaño, cúbicas o poligonales que forman la superficie de la calzada, estas van inclinadas hacia las orillas para que corriera el agua
Los puentes, a su vez,  eran imprescindibles en la construcción de  calzadas y acueductos y fue en los que tenían forma de arco donde alcanzaron la perfección.
En el arco romano eran esenciales: los contrafuertes o estribos de los lados, el centrado exacto, y el perfecto ajuste de las dovelas (piedras en forma de cuña que componen el arco). Era preciso que tuvieran cimientos sólidos ya que muchos de los puentes romanos servían para llevar una calzada por encima de un río, terreno no adecuado para edificar. Otra muestra de su ingenio constructivo lo constituyen los andamios donde  los carpinteros romanos desarrollaron una gran habilidad. También se utilizaban los arcos en la construcción de  bóvedas,  utilizadas en templos, salas domésticas de recepción, termas y en varios palacios. Otro elemento arquitectónico es la cúpula, utilizada para cubrir un espacio de planta circular mediante arcos rotados respecto de un punto central de simetría.
El acueducto romano significo una obra maestra de ingeniería en la Antigua Roma. En un principio los asentamientos humanos siempre estuvieron  situados cerca un río o un manantial. Roma no fue más que un pequeño estado dentro del Lacio. Su fuente fue por mucho tiempo el río Tíber, pero a finales del siglo IV a.C. se encontraron con que necesitaban urgentemente un suministro alternativo. En el año 312 a.C., los romanos empezaron a construir su primer acueducto. El Aqua Appia medía unos 16 Km. de largo y la mayor parte de su recorrido era subterráneo.
Luego se empiezan a  construir acueductos imponentes  por su altura, longitud, repetición monótona de sus arcadas y por su grosor. Los romanos preferían que el agua de sus acueductos fluyera cuesta abajo, a favor de la gravedad. Si por alguna circunstancia esto no era posible el ingenio romano encontraba una solución. La más conocida es la invención de los llamados sifones que funcionan a la manera de los vasos comunicantes, y están compuestos por tres elementos: un tubo descendente, uno horizontal y uno ascendente.
Cuando el agua llegaba a la ciudad se recogía en un depósito que solía tener un aspecto monumental, por lo que se los conocía como castillos de agua. La mayoría de ellos estaban enterrados y era imposible admirarlos. En el interior de estos castillos se realizaba la distribución del agua en tres canales: el de las fuentes públicas, el de las termas y el de uso privado.
Por otra parte era preciso eliminar de una forma higiénica y eficiente los desperdicios de las grandes urbes creando redes de alcantarillado, sistemas de drenaje que descargaban las aguas negras de la ciudad en el río Tíber. Las alcantarillas pequeñas desembocaban a  la Cloaca Máxima  que en la actualidad está en servicio.
La piedra, hormigón, argamasa, tejas y ladrillos eran los materiales más empleados para llevar a cabo estas construcciones. La piedra era el más importante, aunque eran muy pesadas se las ingeniaron  para transportar sus bloques al pie de la obra y para subirlas tenía diferentes recursos, el más importante de los cuales eran las grúas. La argamasa, que era bastante débil,  empezó a utilizarse por primera vez en las uniones de las piedras en el siglo II a.C. Fue la pozzolana la que proporcionó a los romanos su gran reputación como fabricantes. Ellos creían que se trataba de un tipo especial de arena, pero en realidad se trata de ceniza procedente de las erupciones volcánicas de la prehistoria. Con el descubrimiento de  la argamasa, se hizo posible la fabricación de hormigón surgiendo también el encofrado. Las tejas y los ladrillos de barro eran cocidos al sol pero se deshacían fácilmente con la lluvia. De tal forma descubrieron que cociéndolas en un horno duraban mucho más. Pero los romanos no solían construir nunca sus edificios sólo con ladrillos. Este elemento cumplía dos funciones principales: servir de fachada para la pared central de hormigón, y formar hileras de refuerzo que se incluían de vez en cuando y que recorrían la pared a todo lo largo de la construcción.
A los romanos no les gustaba cambiar sus métodos de construcción con demasiado apremio y una vez que encontrada  una buena técnica, no buscaban seguidamente otro método más sencillo o más barato. Consecuentemente, la ingeniería romana es una historia de mejoras lentas, no de cambios repentinos.
III.            COMPARACIÓN DE LAS INGENIERÍAS GRIEGA Y ROMANA.
Con un muy elevado sentido del arte construyeron los habitantes de la antigua Grecia sus obras arquitectónicas sin embargo, los romanos buscaban  solucionar problemas más reales y domésticos.
Mientras las obras griegas eran levantadas con mármol, los romanos utilizaban el  hormigón. En  el Coliseo veremos una estructura de ladrillo y hormigón forrada de piedras con hermosos tallados. Pero lo realmente significativo para el romano no era la fachada, sino la obra en sí.
Tanto en las polis griegas como en las ciudades romanas el eje de la ciudad era definido por dos vías principales, a partir de ellas se organizaban las calles secundarias que formaban un plano cuadriculado. Las casas se construyen a partir de  ínsula o la manzana. Otras construcciones en común eran los templos, los teatros, los  foros, los anfiteatros y las murallas.
Otros materiales utilizados por los romanos en la construcción de sus puentes,    acueductos y edificaciones eran la piedra, la argamasa, las tejas y los ladrillos cocidos en hornos, mientras los griegos usaban la madera, ladrillo sin cocer, la piedra caliza,  mármol y metales como el bronce, para detalles decorativos.
Un ejemplo del ingenio romano lo constituyen los acueductos. En la antigua Grecia se utilizaba el agua de pozos, de lluvia y de las escorrentías (aguas que se desplazan por la superficie terrestre gracias a la fuerza de la gravedad). Por su parte los romanos utilizaban la gravedad también en la construcción de sus acueductos. Pero si las circunstancias del terreno lo permitían, implantaron los sifones que funcionan a la manera de los vasos comunicantes.
Los romanos no crearon una nueva civilización sino que tomaron la cultura griega, la perfeccionaron y le dieron matices propios. Uno de sus mayores logros, quizás, radicó en la difusión de su cultura por todo el Imperio a la vez que sentaban las bases de las posteriores naciones europeas.

IV.         INFLUENCIA DE LA INGENIERÍA GRECOLATINA EN CUBA

¿Cómo llega el legado grecolatino a Cuba?
Cabe preguntarse cómo si Cuba nunca tuvo contacto con Roma, encontramos hoy su influencia en nuestro país. Esto se debe a que nuestra isla fue una vez colonia de España, la que fue, a su vez, conquistada por el Impero Romano.
Los romanos llegaron por primera vez a la Península Ibérica en el 218 a.C. no con el fin de conquistarla sino de enfrentarse a sus enemigos cartaginenses. La conquista duró doscientos años, hasta que, en el 19 a.C., los romanos lograron someter a los últimos focos de resistencia: cántabros y astures.
Durante la conquista se dio el proceso de aculturación que es conocido como romanización. Este fue más fuerte al sur y al sureste peninsular, no sucediendo de igual manera en el norte e interior del territorio. Los pueblos colonizados asumieron gradualmente el idioma latín, la religión romana, la aceptación del Derechos Romano y las tipologías constructivas. Así llegan a nuestros días vías como la Calzada de El Pico; grandes acueductos como el de Segovia, y el Acueducto de los Milagros en Mérida. Los puentes romanos siguen en funcionamiento, algunos de ellos tal y como fueron originalmente, otros modificados, tales como Puente de Mérida,  de Alcántara en Cáceres, de Salamanca, entre otros. Otras obras que resistieron el paso de los años son: los anfiteatros de Tarragona y Cartagena, las murallas de Lugo y Zaragoza, la Presa Cornalvo en Mérida, el Arco Trajano en Mérida y el Arco de Bará en Tarragona.
Punto culminante de este proceso fue la concepción del ius latii por el emperador Vespasiano que concedía la ciudadanía latina a todos hispanos libres de procedencia indígena, ampliada más adelante por el emperador Caracalla que concedía la ciudadanía romana a todos los habitantes libres del Imperio en su Constitutio Antoniniana.

Por las mismas calles

Elementos claves para el desarrollo de la ciudad lo constituyen las calzadas y los puentes que permitieron salvar largas distancias uniendo los extremos opuestos de los valles o las orillas de los ríos.

El legado grecolatino marcó  la urbanización de la naciente villa de San Cristóbal de la Habana. Las casas eran construidas en manzanas y las calles eran angostas. Las capas de piedras  utilizadas en la construcción de estas últimas  eran las mismos de las grandes vías romanas; stratumen, rudo, núcleo y pavimento. Así se hicieron los cimientos de la  calle Real (actual Muralla) y más tarde, Inquisidor, O´Reilly, De los Mercaderes,  De los Oficios y del Obispo. La ciudad se iba formando dentro de las murallas pero era necesario crear calzadas que salieran de los límites. Entre los más viejos caminos de la naciente ciudad se destaca el  Camino de San Antonio el Chiquito que comienza en la  propia calle Real atravesaba todo el Campo de Marte, hoy Parque de la Fraternidad, seguir su curso hasta conducir al ingenio que igual se nombraba. Actualmente lo ocupa las calles Reina, Carlos II y Zapata. Estaba también el camino del Arcabuco, que iba costeando la playa hasta la caleta de Juan Guillén, hoy de San Lázaro.

Los ingenieros romanos mostraron gran maestría en la construcción de puentes basados en arcos, estos podían soportar condiciones que antes se habrían llevado.

En Cuba encontramos muchos puentes con arcos que siguieron el mismo principio de los romanos. En la ciudad de Sancti Spíritus, levantado sobre el río Yayabo se encuentra el único puente de arcos abovedados que existe en Cuba. También el puente sobre río Luyanó obra de Francisco de Albear que recibió el nombre de Gran Puente de Alcoy y el puente Las Casas sobre el arroyo Arenas están sobre arcos de ladrillos.

Los constructores romanos desarrollaron nuevas tipologías y materiales, como los ladrillos, adobes y el hormigón. El primero en ser construido con hormigón armado en Cuba fue Puente Almendares, lo que resultó un gran acontecimiento para la ingeniería de la época. Posee una longitud de 703 pies y un ancho de 44 pies y seis pulgadas. El puente es soportado por varios arcos. El arco principal que cruza el río posee una longitud de 58 metros.

El uso del arco sigue estando presente aunque se empleen materiales más novedosos como el acero laminado utilizado en el Puente de Bacunayagua. Este puente esta situado entre las siete maravillas de la ingeniería civil de la Isla.


Agua, yo quiero agua

Desde  los primeros momentos de su fundación, San Cristóbal de La Habana se abasteció de diferentes fuentes de agua: un aljibe en la desembocadura del río Luyanó, de una cisterna en la Loma de la Cabaña o del río Almendares. Pero a medida que la cuidad se fue desarrollando estas fuentes comenzaron a ser insuficientes. De ahí a mediados de ese siglo se comenzara a pensar en la construcción de un acueducto.
La Zanja Real era una red de canales descubiertos tallados en el suelo que transportaba el agua desde el río Almendares y la distribuía por la ciudad. Esta abastecía cuatro cisternas de donde la población recogía el agua, en Roma esta función la cumplían las fuentes públicas. Luego de esta se creó el acueducto Fernando VII, que también tomaba las aguas de dicho río. La cima del acueducto en Cuba fue la construcción del Acueducto de Albear, llamado así en honor a su diseñador, Francisco de Albear de Lara.
Las obras comenzaron en 1861 y fue puesto en funcionamiento en 1893. Este tomaba el agua de los manantiales de Vento. Este acueducto entrega sus aguas exclusivamente por gravedad y es soterrado. En él encontramos elementos similares a los utilizados en los acueductos de Roma: los sifones, los depósitos de almacenamiento, los tanques de distribución de Palatino y una red de distribución, que sale de los ya mencionados tanques.

Hoy en día todavía garantiza el abasto de agua a casi el 20 % de la población de la capital y se encuentra registrado entre las “Siete Maravillas de la Ingeniería Civil de Cuba”.

La ciudad y las columnas

Los griegos fueron quienes desarrollaron la función ornamental de la columna. Fijaron unas normas o cánones de composición arquitectónica en tres estilos (u órdenes clásicos): dórico, jónico y corintio. Posteriormente, los romanos asumieron esta tipología, aunque introdujeron algunas variantes como la toscana y la compuesta.
El orden dórico es el más primitivo y simple de los órdenes arquitectónicos clásicos. Se empleaba en exteriores, especialmente de los templos dedicados a los dioses varones. Entre otros rasgos estilísticos, se caracteriza por un capitel de gran sencillez. Las columnas son esbeltas y carecen de basa.
El Templete se construyó  bajo la forma de templo dórico griego, muestra de la fuerza de la cultura grecolatina en Cuba. Esta situado en la Plaza de Armas de La Habana Vieja y es Patrimonio de la Humanidad. Su construcción data de 1827. La fachada está conformada por un pórtico de seis columnas dóricas, sosteniendo un friso decorado, y un frontón prominente con una inscripción conmemorativa de la inauguración.
El estilo jónico se empleaba en interiores o en exteriores de templos dedicados a divinidades femeninas. Resultaba más elegante, refinado y decorativo que el dórico. El rasgo más representativo de este estilo es el capitel con dos volutas o espirales encuadrando el equino.
Las 12 columnas de granito del pórtico central  del Capitolio de la Habana son de estilo romano y del orden jónico con 1,55 metros de diámetro y una altura de 14,10 metros. Sus bases, 2,15 metros en cuadro, y sus capiteles jónicos romanos, de dos caras. También se pueden  admirar en el edificio 257 de la calle Obispo, actual Casa de Cambio.
Al igual que el estilo jónico, el corintio se empleaba en interiores o en exteriores de templos dedicados a divinidades femeninas. Destaca como rasgo estilístico el capitel en forma de campana invertida o cesta, en cuya parte inferior hay una doble fila de hojas de acanto, de las cuales surgen unos caulículos o tallitos que se enroscan en las cuatro esquinas y en los centros.
Uno de los inmuebles del Hotel Armadores de Santander posee una arquitectura neoclásica con frontón romano y columnas corintias. Otro ejemplo es el Conservatorio “Amadeo Roldán”  que debidos a su  arquitectura fue  premio anual 1944.  En sus columnas está presente el orden corintio. Así mismo están presentes en los portales del actual Ministerio de Finanzas y Precios en la calle Obispo.
Con función de columna o pilastra, las cariátides  son figuras femeninas esculpidas con un entablamento que descansa sobre su cabeza. El Centro Hispano Americano de Cultura también conocido como "Casa de las Cariátides", posee singulares columnas que se asoman al balcón de la fachada principal, con rostros femeninos en lugar de capiteles remitiéndonos a la arquitectura clásica griega.
Como dice Carpentier en su libro: las columnas vigilan al caminante. Solo nos basta recorrer las calzadas de Monte, de Reina, del Cerro o de 10 de Octubre para admirar una colección de columnas con las diferentes órdenes de la arquitectura griega muy bien representadas

Entre cúpulas, bóveda y arcos
La cúpula es un elemento arquitectónico que se utiliza para cubrir un espacio de planta circular, mediante arcos de perfil semicircular rotados respecto de un punto central de simetría. La base sobre la que se apoya la cúpula puede consistir en muros continuos, en arcos o  sobre un  pilar adosado a la  pared. 
Son famosas en nuestra ciudad la cúpula del Capitolio de 92 metros de altura que remata el edificio. También el Museo de la Revolución, antiguo Palacio Presidencial, posee una de las más hermosas cúpulas de La Habana. En la Capilla Central de la Necrópolis de Colón es posible apreciar una cúpula bizantina de 22,5 metros de altura. El edificio de la Lonja del Comercio de La Habana está también coronado con una cúpula.
Una bóveda es una obra de mampostería fabricada de forma curva, que sirve para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o una serie de pilares alineados.
En la edificación de la Iglesia Ortodoxa Griega se  utilizó la técnica  de bóvedas con retumbo o bóveda extremeña y bóveda de cañón, y cubre un área total de 112 m2. En el Instituto Superior de Arte (ISA) encontramos un bellísimo concierto de cúpulas y bóvedas catalanas a lo largo de toda la escuela. Estos elementos arquitectónicos han sido muy utilizados en las iglesias. En la Iglesia de Paula se construyó con planta de cruz latina, naves cubiertas con bóvedas de cañón y una pequeña cúpula en el crucero. También encontramos bóvedas en la Iglesia del Espíritu Santo y en la popular Catedral de la Habana donde la bóveda  alberga la cúpula que cae sobre el Altar mayor.
El arco, del latín arcus, es el elemento constructivo lineal de forma curvada, que salva el espacio entre dos pilares o muros. Está compuesto por piezas llamadas dovelas, y puede adoptar formas curvas diversas. Estos están presentes en un gran número de casas habaneras del siglo XVIII y XIX. Algunos arcos notables son: el Arco de Belén, en la calle Acosta entre Inquisidor y San Ignacio; y la sucesión de arcos de los portales del Palacio de los Capitanes Generales.

CONCLUSIONES

Con este trabajo hemos logrado entender nuestro histórico pasado y su influencia en la ingeniería que utilizamos hoy.
Los griegos no se destacaron por su creatividad e inventiva, sino por el desarrollo de ideas. Todo monumento griego se caracteriza por el sentido de la medida y proporción, un equilibrio de todos los elementos y la búsqueda de belleza ideal. Por su parte, las aportaciones del los  romanos  al terreno de la arquitectura determinó las bases sobre las que se asentaría la arquitectura occidental. Frente al carácter puramente religioso de la arquitectura griega, la romana es esencialmente civil y militar.

Salvando las distancias del tiempo el legado de la ingeniería grecolatina llegó a la isla mediante nuestros colonizadores. La ciudad fue desarrollándose siguiendo modelos de las culturas griegas y romanas llegando hasta nuestros días su impronta.

 BIBLIOGRAFÍA

S.a. Historia de la Hidráulica en Cuba (1851-1900). Disponible  en http://www.hidro.cu/historia3.htm


S.a. La romanización en la península Ibérica. Disponible  en http://www.santiagoapostol.net/latin/roma_peninsula.html

 
S.a. Etapas de la conquista de la Península Ibérica por Roma. Disponible  en http://www.historiasiglo20.org/HE/1d.htm
S.a. La civilización grecolatina. Disponible en http://club.telepolis.com/pastranec/rt25.htm

Montecinos, Alejandro y Alberto Sauri.  Las aguas de Albear. Disponible  en http://www.cubasolar.cu/biblioteca/energia/Energia13/HTML/articulo07.htm

S.a. Los acueductos romanos. Disponible  en http://www.portalplanetasedna.com.ar/acueductos.htm

S.a. Legado  romano. Disponible  en http://www.portalplanetasedna.com.ar/roma_legado.htm


S.a. La Roma Antigua. Disponible  en  http://www.mundocity.com/europa/roma31.html


S.a. Un recorrido por dentro. Disponible en  http://www.capitolio.cu/recorrido1.htm


S.a. Conservatorio Provincial de Música Amadeo Roldán.  Disponible en 

Rodríguez Marcano, Yamira. Reina de La Habana  Disponible en 

S.a. Obras de ingeniería. Disponible en  http://www.spanisharts.com/arquitectura/roma_ingenieria.html

S.a. Acueductos. Disponible en 


Hamey,  L. A. y  J. A. Hamey. Los ingenieros romanos. Disponible en 



Plan maestro- Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana. Regulaciones urbanísticas. Ciudad de la Habana. La Habana Vieja. El Centro Histórico. Ediciones Boloña. La Habana, 2009

García Blanco, Rolando, Fernando Pérez Monteagudo, Lohania Aruca Alonsoy Alfredo Álvarez Hernández. Una obra maestra: el acueducto de Albear de La Habana. Científico-técnica. La Habana, 2002.
Ministerio de obras públicas, transporte y medio ambiente. Obras hidráulicas en América colonial. Madrid, 1993.
De las CuevasToraya, Juan. 500 años de construcciones en Cuba. D.V. Chavín, Servicios gráficos y editoriales, 2001.
Bedoya Pereda, Francisco. La Habana desaparecida. Ediciones Boloña, 2001
S.a. Historia ilustrada de las formas artísticas. 3 Grecia. Alianza Editorial Madrid, 1990.

GLOSARIO
Acanto: Planta de la familia de las Acantáceas, perenne, herbácea, con hojas anuales, largas, rizadas y espinosas. || 2. Arq. Ornato hecho a imitación de las hojas de esta planta, característico del capitel del orden corintio.

Aculturación: Proceso por el cual el contacto continuo entre dos o más sociedades diferentes genera un cambio cultural.

Arco falso: Arco construido colocando a ambos lados de un vano, bloques de piedra escalonados de manera uniforme hasta encontrarse en un punto medio.

Argamasa: mezcla de arena, cal y agua, o también de puzolana, cal y agua, que se utiliza para cementar.

Basa: asiento de una columna o estatua.

Capitel: parte superior de la columna o la pilastra, de diferentes figuras y adornos según el estilo arquitectónico a que corresponde.

Cascajo: Fragmentos de piedra y de otros materiales parecidos que pueden quebrarse.

Caulículos: cada uno de los vástagos que nacen del interior de las hojas que adornan el capitel corintio, y van a enroscarse en los ángulos y medios del ábaco.

Crucero: espacio en que se cruzan la nave mayor de una iglesia y la que la atraviesa.
Equino: moldura convexa, característica del capitel dórico.
Espejos ustorios: es un espejo cóncavo de gran tamaño utilizado para concentrar en su foco los rayos solares o de un cuerpo en combustión y aprovechar con fines bélicos el gran calor que produce.
Mortero: Mezcla de cal, arena y agua.
Número áureo: la longitud de la diagonal de un pentágono tomando como unidad su lado es el número irracional φ llamado número áureo (φ es aproximadamente igual a 1,6818)
Odómetro: es un dispositivo que indica la distancia recorrida en un viaje por un vehículo.
Sifones: canal cerrado o tubo que sirve para hacer pasar el agua por un punto inferior a sus dos extremos
Volutas: adorno en forma de espiral o caracol, que se coloca en los capiteles de los órdenes jónico y compuesto.

martes, 19 de octubre de 2010

¿Conoce usted el patrimonio arqueológico grecolatino?

Autoras: Grethel Alvarez Zayas-Bazán y Mariacarla Escalona Jara.

INTRODUCCIÓN

El patrimonio arqueológico grecolatino se puede definir como el conjunto de bienes relacionado con las artes, los monumentos y los objetos de la antigüedad, valorado especialmente a través de los restos de toda la cultura griega y romana.
La cultura, como toda creación humana, aporta al desarrollo de las sociedades elementos básicos que reflejan su estado de evolución. En el caso de Grecia y Roma, la cultura está estrechamente relacionada con las creencias religiosas, lo que se manifiesta principalmente por su arte, la arquitectura y la literatura. Las civilizaciones griega y romana marcaron en gran medida el nacimiento de la cultura occidental en la Historia Universal.
Los griegos crearon a través del tiempo una serie de elementos que permitieron el desarrollo de una civilización clásica. Uno de los más notables aspectos del arte helénico es el paralelismo entre las tendencias estéticas de un grupo humano en un momento de su historia y las aspiraciones permanentes del hombre. Los artistas atenienses del siglo v A.C. consiguieron crear un arte majestuoso y familiar, en el que tuvo gran desarrollo la arquitectura que seguía ordenes de estilo.
Por otro lado, los romanos tuvieron mayor originalidad en la arquitectura, pues trataron de aplicar el valor estético de los griegos en obras prácticas, de utilidad, rescatando los tres órdenes arquitectónicos que se usaron para construir tanto columnas como edificios. En este sentido, se puede decir que ellos fueron más ingenieros que arquitectos, ya que se dedicaron a levantar obras públicas, como los acueductos, los arcos de triunfo y las columnas que conmemoraban las victorias militares, los teatros y anfiteatros, destinado al uso de todos los habitantes del Imperio.
Muchas de estas obras de arte y arquitectónicas han llegado hasta nuestros días constituyendo un patrimonio arqueológico digno de admirarse gracias a las tares de preservación y restauración que son llevadas a cabo en la actualidad, con la misión de mantener vivo el legado histórico de estas maravillosas culturas.
 “El arte de la  restauración está en saber respetar el paso del tiempo en sucesivas etapas que puedan haber dejado huellas de valor, aquellas que conservan la identidad o personalidad de los edificios y las cosas 1 (…) expone con perfecta delimitación los períodos del florecimiento de los oficios en el hierro, la madera, la cantería, la pintura mural y, en general, el arte constructivo.” 2



PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO GRECOLATINO

El arte griego se caracterizó por la representación naturalista de la figura humana, no sólo en el aspecto formal, sino también en la manera de expresar el movimiento y las emociones. El cuerpo humano, tanto en las representaciones de dioses como en las de seres humanos, se convirtió así en el motivo fundamental del arte griego, asociado a los mitos, la literatura y la vida cotidiana. En el caso del Imperio Romano debido a su extraordinaria extensión geográfica y a sus diversos pobladores, el arte y la arquitectura fueron siempre eclécticas y se caracterizaron por emplear distintos estilos atribuibles a los gustos regionales y a las preferencias de sus mecenas.
En la actualidad se conservan pocos ejemplos intactos o en su estado original de la arquitectura y escultura monumental griega, y en el ámbito pictórico no se conocen grandes ciclos decorativos. Sin embargo, se conservan importantes piezas de cerámica, monedas, joyas y gemas que, junto con las pinturas funerarias etruscas, nos ofrecen algunas pistas sobre las características del arte griego; mientras que en el caso de Roma a pesar de que subsisten una gran cantidad de ejemplos escultóricos, pictóricos, arquitectónicos y decorativos, conocemos pocos nombres de sus artistas y arquitectos.


1. Arquitectura


1.1  Ciudades
Las ciudades griegas estaban formadas por espacios tales como el ágora, la stoa y otros recintos y edificios destinados a los espectáculos y al ocio. La parte central y más importante de la ciudad era el ágora, el núcleo administrativo, político y comercial, y lugar de reunión en la antigua Grecia. Además, había stoas, que eran zonas cubiertas sostenidas por columnas, donde se encontraban locales comerciales y de recreo. La arquitectura griega es arquitrabada, es decir, basada en líneas horizontales y verticales. A la sencillez de la construcción y el equilibrio y proporción del plan, añadieron los griegos una ejecución de técnica tan perfecta, que merced a ella excluyeron toda sombra de tosquedad que pudiese empañar el ideal que se habían formado de lo bello. Hoy estas ruinas se yerguen como testigos mudos del genio estético de un pueblo más artista que constructor.
La típica ciudad colonial romana del periodo final de la República y del pleno Imperio tuvo una planta rectangular similar a la de los campamentos militares romanos con dos calles principales  como el cardo (de norte a sur) y como el decumano (de este a oeste) una cuadrícula de pequeñas calles que dividen la ciudad en manzanas y un perímetro amurallado con puertas de acceso. El punto focal era el foro, por lo general situado en el centro de la ciudad, en la intersección del cardo y el decumano. Este espacio abierto, rodeado de tiendas, funcionó como el lugar de reunión de los ciudadanos romanos, a semejanza del ágora de la ciudad griega.
 
1.2  Templos
Los edificios griegos más importantes eran los templos, lugares destinados a albergar la estatua de un dios. Generalmente se componían de una sala rectangular (naos), una sala anterior (pronaos) y otra posterior (opistódomos). Alrededor había una galería de columnas (peristilo), sobre la que apoyaba la techumbre. Para la construcción de estos templos se siguieron diferentes estilos u órdenes. Entiéndase por orden como aquel edificio compuesto por tres tipos de elementos: pedestal, columna y entablamento.  Estos órdenes son el orden dórico, el jónico, y el corintio que es una evolución tardía del orden jónico.
El orden dórico es el más sobrio en cuanto a formas y proporciones. Suele estar asociado a divinidades masculinas. El pedestal está formado por una grada de tres escalones. No tiene base. Posee de 16 a 20 estrías longitudinales conocidas como aristas vivas. El capitel consta de collarino de un núcleo principal en forma de plato conocido como equino y un prisma cuadrangular llamado ábaco. En el ábaco descansan las piezas horizontales del entablamento constituido por tres partes: arquitrabe, friso y cornisa. El arquitrabe dórico es como una gran viga recostada sobre las columnas, carece de decoración. En el friso sí existe decoración donde se alternan los triglifos y las metopas. La cornisa sobresale del friso y está decorado con mútulos. (Anexo # 3)
El orden jónico suele estar asociado a lo femenino, por tanto, se emplea en los templos de las diosas. El pedestal es igual que el del dórico. La columna arranca de una base formada por una escocia y dos toros. La columna tiene entre 20 y 24 acanaladuras verticales separadas por superficies planas; carece de éntasis. El capitel se culmina con un ábaco. El arquitrabe se constituye con tres bandas horizontales. El friso es una viga que se encuentra decorada con relieves, mientras que la cornisa está ornamentada en su parte inferior con dentículos. (Anexo # 4)
El orden corintio tiene las mismas características que el orden jónico, sin embargo su capitel se encuentra decorado con hojas de acanto, y su friso puede estar decorado o no.
El templo romano fue el resultado de una combinación de elementos griegos y etruscos: planta rectangular, tejado a dos aguas, vestíbulo profundo con columnas exentas y una escalera en la fachada dando acceso a su alto podio o plinto. Los estilos u órdenes arquitectónicos griegos se evidencian en la arquitectura romana, lo que con algunos cambios que hacen ver la diferencia existente entre ambas culturas. Los templos romanos no se levantaron únicamente en el foro, sino que aparecen también en el campo y a lo largo de toda la ciudad, en donde el principal era el capitolio. (Anexo # 5)

1.3  Teatros y Anfiteatros
La forma de los teatros griegos estaba condicionada por el lugar donde se asentaban, generalmente, sobre la falda de una colina. Allí se situaban las gradas, y a los pies de la colina, la escena y la orchestra. En el caso de los romanos, constaban de un alto escenario junto a un foso semicircular y un área circundante de asientos dispuestos en gradas. Estos se construyeron sobre una estructura de pilares y bóvedas y de esta manera pudieron ubicarse en el corazón de las ciudades. Además construyeron anfiteatros los cuales tenían una planta elíptica con una pista (arena) central, donde se celebraban combates entre gladiadores y animales, y un graderío alrededor  similar al de los teatros. Los teatros y anfiteatros fueron populares en todos los lugares del Imperio.

1.4 Obras públicas
Roma, a diferencia de Grecia, desarrollo diversos proyectos de construcciones, la red de puentes y calzadas que facilitaron la comunicación a través de todo el Imperio y los acueductos que traían el agua a las ciudades desde los manantiales cercanos, son los más extraordinarios.

2. Escultura
Además de la arquitectura, la escultura fue de vital importancia para los antiguos griegos. Todas las obras escultóricas estaban pintadas, y muchas solo las conocemos a través de copias hechas más tarde por los romanos. Los escultores griegos plasman en sus obras la belleza física (la proporción entre todas las partes del cuerpo) y el equilibrio espiritual (que se traduce en rostros serenos y tranquilos). El movimiento de las figuras y su volumen son otras de las características de la escultura griega. Pero estas características fueron variando a lo largo de los siglos: así, la escultura arcaica carece del movimiento de la escultura clásica, y los rostros serenos de la escultura clásica son sustituidos por la tensión en la escultura helenística.  
El retrato escultórico romano estaba en su apogeo en el siglo I. También por esta época se adaptó el empleo helenístico de la escultura en relieve para la representación de hechos de la historia imperial. El relieve romano se caracterizaba por la profundidad de la talla y las formas redondeadas. Se prestaba gran atención a la expresión correcta de los rasgos y detalles del vestido de las distintas naciones y a la expresión de los distintos estados de ánimo. Los artistas tenían una fina sensibilidad para las relaciones entre las figuras que formaban un grupo.

   3. La pintura y la cerámica
La cerámica en la antigua Grecia es la única manera que tenemos de conocer su pintura. Las vasijas, las ánforas, las cráteras y casi toda la cerámica se decoraban con ilustraciones que representaban escenas de la mitología.
Por otra parte, en la Roma imperial, se conoce la existencia de retratos pintados, tipificados por unas tablas que han aparecido en diferentes lugares de Egipto. Estas pinturas, tradicionalmente denominadas retratos del Fayum, por la región al norte de Egipto donde fueron descubiertas. Estas tablas son los únicos retratos que se conservan en cierto número y aunque se trata de trabajos provincianos, muestran el alto nivel de los pintores romanos. Estas pinturas reflejan los gustos imperantes del momento y suministran una visión de la evolución del retrato durante el periodo imperial.

4. Materiales y métodos de construcción
Los arquitectos griegos construyeron la mayoría de sus edificios en mármol o piedra caliza, y utilizaban la madera y las tejas para las techumbres. Los escultores labraron el mármol y la caliza, modelaron la arcilla y fundieron sus obras en bronce. Las grandes estatuas se forjaban con planchas de este metal o se recubrían de láminas de oro y marfil que se aplicaba sobre una estructura interna de madera. Algunas veces se realizaban por separado las cabezas o los brazos extendidos, que posteriormente se unían al torso. La escultura en piedra y en arcilla se pintaba total o parcialmente con pigmentos brillantes. Los artistas griegos empleaban colores al agua para pintar grandes murales o decorar vasijas. Los ceramistas modelaban las piezas en tornos de alfarero y cuando se secaban las pulían, pintaban y cocían.
El principal material de construcción romano a partir del periodo republicano, fue el sillar de piedra de cantería local, utilizado junto con vigas de madera, tejas y baldosas cerámicas. La piedra elegida variaba desde la toba y el travertino del centro de Italia al brillante mármol blanco importado de Grecia y Asia Menor o, en tiempos de Julio César, desde Luna y los mármoles policromos traídos desde las canteras de todo el mundo antiguo.
A menudo se utilizaron finas placas de mármol como revestimiento para cubrir las paredes construidas de sillería o sillarejo ligado con mortero. Crearon la argamasa, material equiparable al hormigón actual, el cual les permitió levantar edificios imposibles de construir con el anterior sistema de estructuras adinteladas. El opus caementicium romano era una amalgama de piedras informes, cal y puzolana volcánica, que suministró a los arquitectos romanos los medios para cubrir espacios enormes con grandes arcos y bóvedas, y liberar al diseño arquitectónico de los modelos rectilíneos que se usaron en la arquitectura griega.

PRESERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO GRECOLATINO
La preservación y restauración de las obras grecolatinas a  lo largo de los años, ha propiciado que en la actualidad estas puedan ser admiradas por cientos de personas alrededor de todo el mundo. Esta hermosa y primordial labor es llevada a cabo por diversas instituciones y a la cabeza de estas está la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), la cual tiene el propósito de salvar el patrimonio material e inmaterial amenazado por los conflictos, desastres naturales, el paso del tiempo, la expansión económica y la negligencia humana a través de la solidaridad, educación, difusión de habilidades y conocimientos, entrenamiento y creación de conciencia.
Algunos ejemplos que evidencian los resultados del trabajo de preservación y restauración de muchos años serán mencionados en este acápite del trabajo.

GRECIA
Desde el punto de vista arquitectónico:
-  El Partenón de Atenas, considerado el templo más perfecto de los antiguos griegos
-  El Templo de Cástor y Pólux, en Agrigento Sicilia
-  El Santuario Tesoro, en Delfos
-  El Templo de Apolo, en Corinto
-  El Templo de Apolo, en Delfos
-  El Templo de Poseidón, en el cabo Sunion
-  El Templo de Hera Lacinia, en Agrigento
-  El Templo de la Concordia, en Agrigento
-  La Acrópolis de Atenas
-  El Templo de Nike Áptera o Victoria sin alas, en la entrada de la Acrópolis de Atenas
-  El Erecteo, en Atenas
-  Templo de Zeus Olímpico en Atenas
-  Teatro de Epidauro
-  Teatro de Dionisos, en Atenas

Esculturas:
-  Ritón en forma de cabeza de toro, en Knossos
-  El Discóbolo
-  Hermes con Dionisio niño
-  Retratos en forma de busto de Pericles, Tucídes, Herodoto, Eurípides y Sócrates.
-  La Esfinge de Naxos, en el Santuario de Delfos
-  La Koré con jitón y mato, hallada frente a la fachada del Partenón
-  La Dama de Auxerre
-  La Diosa Alada de Delos
-  El Auriga de Delfos
-  La Atenea
-  Las Parcas: Cloto, Laquesis y Atropos, ubicados en el frontón este del Partenón. 
-  Las Cariátides, esculturas que cumplen la función de columnas en el Erecteo.

Cerámicas:
-  El Vaso Francois, cerámica ateniense
-  Ánfora del ceramista Exequias que describe el combate entre Aquiles y Pentesilea, reina de las amazonas.


ROMA
Arquitectura:
- El Coliseo Romano, enorme anfiteatro cuya importancia arquitectónica estriba en la introducción de nuevas formas constructivas típicamente romanas. 
-  El Panteón de Agripa
-  El Templo de Cori, dedicado a Hércules
-  El Templo circular de la Sibila, en Tívoli
-  El Templo de Vesta
-  EL Arco de Tito
-  El Arco de Trajano, en Benevento
-  El Arco de Constantino

Teatros y Anfiteatros:
-  Teatro de Orange
-  Teatro de Leptis Magna
-  Anfiteatro de Arles
-  Anfiteatros de Itálica, en Sevilla

Obras Públicas:
-  El Puente de Alcántara, sobre el río Tajo en Cáceres, considerado como una gran obra de ingeniería, gracias a la combinación del arco y la bóveda
-  El Puente de los Milagros, en Mérida
-  Acueducto de Segovia

Esculturas:
-  El busto broncíneo de Juno
-  La Cabeza de Agripa, cónsul de la república
-  La Artemisa
-  El grupo Orestes y Electra

Retratos pintados:
-  Ifigenia en Tauride
-  El Retrato de Paquio Próculo y su esposa, en Pompeya
-  EL Retrato la Poetisa en la casa de Libanio, en Pompeya 
  

INFLUENCIA DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO GRECOLATINO EN EL PATRIMONIO CUBANO

El arte y la arquitectura grecolatina marcaron una profunda impronta no sólo en el arte posterior de la edad media sino también en los periodos renacentistas y barroco, e incluso en gran parte del arte contemporáneo que muestra algunos rasgos heredados del pasado.

En nuestro país encontramos su influencia en construcciones como:

-   El Templete: es una de las construcciones cubanas mas representativa del orden dórico. Se caracteriza por poseer un pedestal formado por tres escalones. Las columnas aunque no poseen estrías, si cuentan con un capitel plano que sostiene el arquitrabe, el friso tallado, y la cornisa clásica del estilo dórico.

-   Universidad de la Habana: en su conjunto nos recuerda a la Acrópolis de Atenas, con su gran escalinata terminando en una edificación de orden corintio, lo que sería el edificio del rectorado. En éste podemos observar, en el frontón, el rostro tallado de la diosa Atenea, en la sima, el búho que simbolizaba para los griegos la sabiduría y en el friso, en letras talladas, se puede leer “Universidad de La Habana”. En su interior, esta cuenta con construcciones que evidencian la mezcla de los diversos estilos.

-   Centro Hispanoamericano de la Cultura: éste, ubicado en la avenida del malecón, más conocido como el edificio de las Cariátides, reproduce a estas en sus columnas, tal y como se construyó la Tribuna de las Cariátides en el Erecteo.

-   Fachada de la Catedral de Santiago de Cuba: en esta podemos admirar que luego de su reconstrucción en el año 1922, la entrada a la iglesia se puede considerar de orden  corintio.

-   El Anfiteatro de La Habana: recuerda el tipo de construcción de los antiguos teatros de la cultura grecolatina.

-   Capitolio: su fachada  principal evidencia el uso del estilo jónico, mientras que las primeras columnas de la cúpula son muestras del estilo corintio y las de la cima son nuevamente de estilo jónico. Además, cuenta con una  inscripción tallada en el friso con el nombre de esta edificación.

-   Edificio Cámara de Representantes (hoy Palacio de Gobierno del Municipio Habana Vieja): las coronas de las columnas recogen los tres estilos grecolatinos. En su fachada observamos las de orden corintio y en el interior, en la planta baja de su pasillo central admiramos el estilo dórico y en las del primer piso el estilo jónico.

La influencia del patrimonio grecolatino en las construcciones de la Ciudad de La Habana hizo que el escritor cubano Carpentier la denominara
“La ciudad de las columnas”.


EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO 
 GRECOLATINO DESDE NUESTRO ROL LABORAL

El equipo que conformó este seminario esta compuesto por una estudiante de la Facultad de Comunicación, de la Universidad de La Habana y una estudiante del Museo 28 de Septiembre, de la Oficina del Historiador.
En el caso de la comunicadora el vínculo existente es que desarrolla la labor de divulgar el patrimonio arqueológico que conserva hoy en día la humanidad y en particular, el de Cuba. Es informar y educar a la población acerca de la importancia de preservar los descubrimientos arqueológicos que podemos admirar hoy en diversas exposiciones, galerías y museos.
La estudiante trabajadora del museo es precisamente la que está en contacto directo con  la exposición de objetos y se encarga de preservar, restaurar y exponer algo en particular que posee una determinada importancia histórica, bien podría ser una pieza representativa del arte grecolatino o como en este caso, objetos que narran la historia de los CDR.





CONCLUSIONES

La cultura grecolatina se entiende como el nacimiento de la actual cultura del mundo, ya que ésta es la base de nuestro idioma, de la literatura, del arte y de la arquitectura. Son disímiles los ejemplos que hoy se encuentran en  cientos de ciudades en todo el mundo, incluyendo a Cuba, y que evidencian la influencia grecolatina, ya sea en una obra arquitectónica, una cerámica o en una pintura. La mayoría de las obras que hoy se pueden observar en las regiones antiguamente pertenecientes a Roma y Grecia cuentan un caudal de historia  y evidencian el tesón y el empeño  que muchas personas, a lo largo de los años, han puesto en su  conservación y restauración.
El presente trabajo logró realizar, a través del desarrollo de los objetivos propuestos, una investigación que busca  el acercamiento de los estudiantes a un tema  que cada día cobra mayor auge, por el peligro real que existe  de perder los testimonios tangibles que hemos heredados  de la cultura grecolatina ya bien sea por los constantes conflictos bélicos, por la escasez  de personal capacitado para este trabajo o por la falta de presupuesto para los proyectos de restauración y preservación. Sólo será posible preservar este legado para las generaciones futuras si todos ponen su esfuerzo  y amor en tan noble y hermosa tarea. 

Ahora, solo nos queda preservar, que es la virtud complementaria de fundar”
Eusebio Leal Spengler



BIBLIOGRAFÍA

“Historia Universal”  (Grecia y Roma)  Tomo IV - Salvat Editores, S.A.

“Historia Universal” (Grecia y Roma)  Tomo V - Salvat Editores, S.A.

“Historia del Arte” Tomo II - Salvat Editores, S.A. 1970

Leal Spengler, Eusebio - “Para no olvidar” Testimonio gráfico de la Restauración del
Centro Histórico de la Ciudad de La Habana (Libro Primero) - Ediciones Boloña

Leal Spengler, Eusebio - “Para no olvidar” Testimonio gráfico de la Restauración del
Centro Histórico de la Ciudad de La Habana (Libro Segundo) - Ediciones Boloña, 2005

Turner, Ralph - “Las grandes culturas de la humanidad” Tomo I “Las ciudades antiguas”
Edición Revolucionaria, La Habana, 1968

Turner, Ralph  - “Las grandes culturas de la humanidad” Tomo II “Los imperios clásicos”
Edición Revolucionaria, La Habana, 1968

Weiss, Joaquín E. - “La Arquitectura Colonial Cubana.” Siglo XVI / XVI
Editorial Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, 1979

Weiss, Joaquín E. - “La Arquitectura Colonial Cubana.” Siglo XVIII
Editorial Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, 1979

Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation.

http://www.vosylahistoria.blogspot.com    (Mapa Antiguo Griego)


http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Orden_dorico.gif      (Orden dórico)




CITAS

1.    Leal Spengler, Eusebio - “Para no olvidar” Testimonio gráfico de la Restauración del Centro Histórico de la Ciudad de La Habana (Libro Segundo) – Pág. 53

2.    Leal Spengler, Eusebio - “Para no olvidar” Testimonio gráfico de la Restauración del Centro Histórico de la Ciudad de La Habana (Libro Segundo) – Proemio 











.